The Remains es una exploración íntima de la vulnerabilidad, la memoria y la presencia emocional. A través de la fotografía y los medios mixtos, este cuerpo de trabajo reflexiona sobre aquello que perdura en nosotros después de momentos de ruptura, cambio y transformación.
Las imágenes parten de un punto de origen personal, pero no están concebidas como autorretratos. Más bien, funcionan como paisajes emocionales en los que el cuerpo se convierte en un vehículo de experiencia y el espacio circundante refleja estados internos. Las figuras parecen suspendidas entre movimiento e inmovilidad, luz y oscuridad, desaparición y retorno. La naturaleza, el agua, el silencio y la sombra reaparecen como metáforas de transición — espacios donde algo se pierde y algo más persiste silenciosamente.
Un elemento rojo recurrente atraviesa las obras como un pulso sutil. A veces frágil, a veces insistente, aparece como huella, herida, hilo o gesto. No ofrece un significado fijo, sino que evoca asociaciones con la vida, el dolor, la memoria y la conexión. La línea roja se convierte en una presencia — un recordatorio de lo que continúa existiendo bajo la superficie, incluso cuando las palabras no alcanzan.
El proyecto reúne obras fotográficas y collages que comparten un mismo ritmo narrativo y emocional. La superposición, la fragmentación y la reconstrucción desempeñan un papel central en el lenguaje visual, evocando la forma en que los recuerdos se construyen y transforman con el tiempo. Las imágenes se sitúan entre la realidad y la imaginación, invitando al espectador a un espacio donde la emoción precede a la interpretación.
The Remains no trata sobre la resolución, sino sobre la permanencia. Habla de la fuerza silenciosa que sobrevive al cambio — la línea delgada, a menudo invisible, que continúa sosteniéndonos. Cada obra ofrece un momento abierto de reconocimiento, donde la historia comienza con la artista y se completa a través de la presencia emocional del espectador.








Ana Priscila Rodriguez es una artista visual nacida en Ciudad de México y radicada en los Países Bajos. Se graduó cum laude en la Academia de Bellas Artes de Utrecht, con estudios previos en Historia y Diseño Gráfico. Su trabajo explora las dimensiones emocionales y psicológicas de la experiencia humana a través de la fotografía, los medios mixtos y el collage.
Mediante un proceso híbrido que combina fotografía analógica, manipulación digital y collage, crea composiciones de cualidad pictórica que transitan entre la realidad y la imaginación. Sus imágenes funcionan como narrativas abiertas, invitando al espectador a conectar con sus propios recuerdos y paisajes interiores.
Un elemento rojo recurrente atraviesa su obra como un hilo simbólico que evoca vida, memoria y conexión. Ha expuesto internacionalmente y ha recibido diversos premios y reconocimientos en fotografía.

