SUDESTE
II
Tiene temperatura de parto
la noche de Bangkok. La oscuridad
oleosa
corrompe lo que va a sobrevivir,
asfixia la cuchillería
de los peces secos,
entumece el verde
para que al alba tenga su ataúd el agua
y en los mercados
la misma luna
menstrua
en el bulto que duerme en la vereda
y en el ojo del gallo
que peleará mañana.
No pasarán de esta noche
el dios grasiento que las moscas
desahogan,
el árbol enfermo por su propio perfume
donde un hermafrodita ofuscado
se ama,
este cirio que ha debilitado el infinito
ni los fuegos llorones de fritangas.
Todos, empobrecidos, girando lentos
en esta resaca de la selva y el mar.
El día sigue oculto
en la noche
como el sol dentro de una iguana
es esta corona de flores amarillas
que flota
ultrajada
en el río.
todavía caliente
todavía sagrada.
VII
El hombre se ve entero
en el ojo del animal
dentro de una gota
cayendo todavía en el aluvión de los astros.
Y ve el tigre tatuado por las llamas del sol
el tigre
clandestino
pisando apenas para no incendiar los campos.
Mira la víbora, guante del rayo,
la astronomía de la araña,
los nervios del relámpago en la cebra,
los meteoritos de los escarabajos,
la noche insepulta del toro
y la lujuria constelada del saurio.
Todo el cosmos preso en la manada.
Menos el colibrí que tiembla, fijo en el aire.
Ese
recién está llegando.
INDIA
V
A José María Parreño
Desimantándose:
La anciana dormida bajo dos paraguas
como en el oído de la muerte;
la vaca transparente que se va,
celestial, a su niñez antigua;
el peluquero cuyas manos trinan;
la única víscera que cuelga de la carnicería
su reloj de sangre;
los ciclistas que huyen de sí mismos
como un número
perseguido por sus ceros
y las ventanas donde se hunden, veladas, las mujeres,
las de órbitas
desnudas hasta la luna,
desimantándose.
A mitad del aire:
El santón que no sabe dónde ir a nacer;
la comida que sobrevuela la ciudad
de cuervo en cuervo, igual que la arquitectura
de mono en mono
se desarticula y se dispara
y el elefante, sí, el elefante en el aire
de tanto que no ha muerto
y el sándalo, ese perfume descalzo y el tambor
de flores hilvanando mujeres, pétalos, camiones,
dioses y caballos
y en el aire también
la tormenta que hipnotiza
los cabellos del anciano
XI
Las canoas traían el rambután,
en vela
la sandía amarilla, durián y mango,
fueguitos
descorazonados
de sus casas
y recién asesinada
la carne
que no pueden tocar las mujeres
porque ellas tienen
la carne imaginaria.
En el mercado flotante
la muchacha de siete sombreros
vendía la risa
del maíz
del ananá
la lámpara
y al ofrecer el color
en celo de una fruta
traficaba una esclava
para que un hombre
un fruto
devore a otro fruto
una gravedad a otra
y se despierte el mundo
sexuado
por sus desapariciones.
Han vendido el día.
El río se desierta
la corriente se roba una naranja.
En la sombra del agua
pasan víboras,
las últimas
horas sueltas.
FUGA DE LA SOMBRA
Al difunto
le vuelve la sombra al cuerpo.
Se dicen adiós
ya no tiene quien lo siga,
ella se ha ido demasiado lejos
dentro de él
dobladita
como un pañuelo.
XI
Un hombre
cae
hasta perder su nombre
el futuro no alcanza
la velocidad de la sangre.
En el salto
sólo el salto es alguien.
EL CANAL
IV
Nadie es nadie
cuando la comparsa
danza
en su jardín carnívoro
sólo un voltaje
de espejo a espejo,
en el baldío
la luna raída
del sexo de los mendigos,
el suicidio
de los caballos
y la batalla de los pandilleros
la azulada violencia
prenatal
donde un precipicio
devora a otro
precipicio.
El canal recoge
una pluma de garza
un coágulo de sangre
dos lentejuelas
y una navaja
De eso se alimenta.
Y de una flor
intacta
sobre el agua muerta.
Leopoldo «Teuco» Castilla ( n. Salta, Argentina 27 de marzo de 1947) es un escritor, poeta y ensayista argentino.
En 1976 se exilió en España, perseguido por la dictadura militar. Allí ejerció como periodista y titiritero. Actualmente vive en Buenos Aires.
Sus poemas hacen referencia a su tierra natal, a las añoranzas del emigrante, y a sus viajes por un sinfín de países y regiones del mundo.
Premio Konex 2014. Jurado Premios Konex 2024. Autor de de libros de poesía, narrativa y ensayo. Entre sus publicaciones recientes, se encuentran las obras de poesía Viento Caribe (2015, traducido al inglés y al francés); Poesón (al universo), Era el único planeta que cantaba, Antología poética y Nacer incendia Antología Poética (2016); Ngorongoro y La tienda de los milagros Antología personal (2017); El caminante Antología poética, Paralelo al paraíso Antología poética, Baltasar y la Antología poética Il pendolo del mondo (2018); El ejército de terracota (plaqueta), Ciego en una jaula de mariposas (edición de homenaje al autor, con poemas suyos y pinturas originales de Gabriela Aberastury y Mariano Cornejo), El don del alabado y La última piel del mundo (2019); Como si hubiera pasado una garza, Jerusalén, el tigre de dios y Poesía de la física. Sus poesías fueron traducidas al francés, inglés, italiano, alemán, portugués, sueco, turco, macedonio y chino. Fue invitado por la Unión Soviética para escribir el libro Diario en la perestroika (1990). Sobre su cuento La Redada se filmó el largometraje homónimo dirigido por Rolando Pardo. Obtuvo numerosos premios internacionales y nacionales, entre otros, el Primer Premio de Poesía de la Ciudad de Buenos Aires, el Primer Premio de Poesía del FNA y el Premio Esteban Echeverría. Fue condecorado por su trayectoria por la Universidad de Carabobo de Venezuela. Es Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Salta, título que se le confirió por su obra poética y por su lucha en defensa de la naturaleza.

