2 poemas INÉDITOS de Calí Boreaz, traducidos por la autora al castellano del portugués.
señales de radio
hay señales de radio llegando desde donde era el vacío
los puestos de escucha se han reunido de urgencia y por primera vez
— en tiempos inmemoriales — lo humano
quizá pueda entrar en contacto con
otro humano
mientras tanto, una memoria
aprovechó la general distracción con la gran atracción y
se instaló suavemente en una órbita del yo, que, a su vez, no
sabe cómo, ha empezado a recordar lo que nunca vivió
mientras tanto, también, otra memoria,
esa sí que orbitaba el yo pero ya tan lejos que intermitente resultaba,
aprovechó el suceso pero
para romper el vestigio de gravedad. se cuenta
que memorias que así se desprenden del yo centrípeto
es que se han alejado tanto y han visto tantas otras memorias suceder
entre ellas y el yo que se enamoran
de la idea de que pueden, ellas mismas, ser un nuevo yo
orbitado por — memorias. y así quedó, la tal memoria
desertora-aspirante, suelta de la órbita de su ex-yo
quieta en el vacío (vagante)
inflada
a ver si crea luces que atraigan memorias extraviadas, que la hagan
creer en eso de ser un yo
que la hagan creer en eso de ser un yo
cuando yo digo yo recuerdo
en verdad es una memoria de lo que soy mirando a
otra memoria de lo que fui
cuando yo digo yo olvidé
es porque aún recuerdo
cuando yo no sé que olvidé
es que de verdad olvidé
y cuando olvidé, no fui yo quien actuó
la memoria fue la que me olvidó
para seguir su gana de ser todo un otroyo
la memoria es el sujeto del olvido y ser sujeto ya es
camino del yo
inversamente,
cuando un yo pierde tanto su gravedad que casi todas las memorias
lo dejan,
menguando va volviéndose él mismo una memoria vagante — de esas
que pueden empezar a orbitar nuevos yoes
de entre todas las memorias por ahí desatadas, la más inflada, en fin,
es la que ganará la movediza guerra del yo
y al ajustar la lente
hacia un poco más allá de la escala del yo orbitado, vemos con nitidez
que los así creídos yoes orbitan, todos, algo que sigue siendo
una memoria — colectiva
que les dice qué es ser un yo
así como el yo dice a la memoria qué es ser una memoria suya
hasta que, por distanciamiento, por
desidentificación,
la memoria del yo quiera ser otroyo
y el yo de la memoria colectiva quiera fundar otra memoria colectiva
(como ya se intuye, también la memoria colectiva ha de, a su vez,
orbitar alguna otra
— alguna otra
memoria
a la que esta lente ya no alcanza a nombrar)
hay señales de radio llegando desde donde era el vacío
— cuando un yo devora la vastedad
y ya no sabe qué es
memoria suya o yo ajeno o ficción colectiva
y en el terror de que nada o todo sea
pide
un encuentro
difracción
y si la luz viaja el vacío a 300 mil kilómetros por segundo
y en ese mismo segundo el sonido recorre apenas 343 metros
es decir, si siempre vemos antes de oír
y tan irreal es el instante físico en que relámpago y trueno
ocurrieron juntos como real es el espectáculo que la diferencia
de velocidades de la luz y del sonido nos
posibilita,
¿es más absurdo preguntar qué haces aquí
estando nosotros en ciudades distantes
que cambiando, en la pregunta, el aquí por ahora?
¿es más absurdo preguntar qué hiciste o harás ahora
estando nosotros en días distantes
que cambiando, en la pregunta, el ahora por aquí?
¿por qué entendemos que el ahora puede darse en varios lugares
y el aquí solamente en uno?
¿por qué entendemos que un aquí se mantiene a lo largo del tiempo
pero un ahora no?
si estoy inmóvil dentro de un tren que se desliza a razonable
velocidad, ¿aquí
es el suelo del tren donde se fijan mis pies y el asiento que sostiene mi
estar sentada y alrededor del cual existen otros asientos,
o una combinación de incontables lugares distintos que se suceden,
a cada segundo, alrededor del tren?
y si en vez de estar en el tren estoy inmóvil pero con los pies
fijos en la tierra que se desliza, a cada segundo,
30 kilómetros alrededor del sol y 230 kilómetros alrededor del
centro de la galaxia y 630 kilómetros hacia el fondo del universo y
1 memoria alrededor del yo centrípeto,
¿qué aquí es ese que nunca se aquieta?
respiro: yo puedo establecer como real-posible
un aquí-dentro-del-tren o un aquí-nombre-del-pedazo-de-tierra o
incluso un aquí-mi-cuerpo-inmóvil
como siendo mi aquí y en paz
olvidar
el aquí de mi aquí.
pero
si yo no soy solo cuerpo inmóvil y en esa inmovilidad visible hay
narrativas y tensiones orbitando cada memoria que me orbita para que
yo pueda decirme yo,
aún me parece difícil extender cualquier aquí
por más de un segundo
y si es absurdo preguntar qué hace alguien ahora en un punto
de otra galaxia, también tiene que
ser absurdo preguntar qué haces tú ahora en otro punto
de la tierra
o incluso: en otro punto de la casa.
o incluso: en otro cuerpo.
y si es absurdo preguntar qué ocurrió o ocurrirá aquí antes y
después de la existencia de la Tierra, también tiene que
ser absurdo preguntar qué hiciste o harás aquí en otro día ajeno
al mío
o incluso: en otro segundo del mismo día.
o incluso: en otra memoria.
si, físicamente,
ni el aquí se mantiene a lo largo del tiempo
ni el ahora se mantiene a lo largo del espacio,
¿qué ahora es ese que solo puede existir aquí, que a su vez no existe?
¿qué aquí es ese que solo puede existir ahora, que a su vez no existe?
me tropiezo, en la esquina del absurdo,
con la terrible calibración:
el aquí solo puede existir en el espacio infinito (que ya no es espacio),
y no en el tiempo.
el ahora solo puede existir en el tiempo eterno (que ya no es tiempo),
y no en el espacio.
lo que significa que yo estar en Oaxaca y preguntar
qué haces aquí en Calcuta
y yo recordarte en este segundo y preguntar
qué hiciste ahora hace 15 años o que harás ahora dentro de 15 años
quizá sea menos absurdo que preguntar
qué haces ahora a 15 mil kilómetros
o qué hiciste o harás aquí tantos años antes o después.
pero si hasta el espacio infinito y el tiempo eterno tropiezan en los puntos
cuánticos respectivos en que
se pierden de vista,
dejando de ser lo que son — aquí y ahora —
y volviéndose cualquier otra cosa
lo que resiste: la posibilidad
— la realidad —
de una puntual desviación tejida de luz y sonido permeables que
a veces llegan más o menos próximos entre si a veces se pierden
y la belleza
del intervalo medido entre un relámpago y un trueno
de un silencio ensordecido por sonidos por encima de lo soportable y
por debajo de lo distinguible
del rebote que hace que todo lo que aún no ocurrió
ocurra en la dirección de lo ocurrido
de un luminar que se ensimismó
del vacío diluyendo la falta y
de la nada diluyendo el vacío
y la belleza tuya,
tan inestable cuanto se está vacío afuera
tan inocurrible cuanto se ocurre vacío adentro
ORIGINALES EN PORTUGUÉS
sinais de rádio
há sinais de rádio a chegar de onde era o vácuo
os postos de audição reuniram-se de emergência e pela primeira vez
— em tempos imemoráveis — o humano pode vir a ter contato com
outro humano
enquanto isso, uma memória
aproveitou a geral distração com a grande atração e
se acomodou gentilmente numa órbita do eu, que, por sua vez, não
sabe como, começou a lembrar do que nunca viveu
enquanto isso, também, uma outra memória
que, essa sim, orbitava o eu mas já tão longe que intermitente se via
aproveitou o caso mas para
romper o vestígio de gravidade. conta-se
que memórias que se desprendem assim do eu centrípeto
é que se afastaram tanto e viram tantas outras memórias acontecer
entre elas e o eu que se apaixonam
pela ideia de que podem, elas próprias, ser um novo eu
orbitado por — memórias. e assim ficou, a tal memória
desertora-aspirante, solta da órbita do seu ex-eu
parada no vácuo (vagante)
inflada
a ver se cria luzes que atraiam memórias extraviadas, que a façam
acreditar nisso de ser um eu
que a façam acreditar nisso de ser um eu
quando eu digo eu lembro
na verdade é uma memória do que sou a olhar para
outra memória do que fui
quando eu digo eu esqueci
é porque ainda lembro
quando eu não sei que esqueci
é que realmente esqueci
e quando esqueci na verdade não fui eu que agi
a memória é que me esqueceu
para seguir a gana de ser inteiro outroeu
a memória é o sujeito do esquecimento e ser sujeito já é
caminho do eu
inversamente,
quando um eu perde tanto sua gravidade que quase todas as memórias
o deixam,
minguando vai virando ele mesmo uma memória vagante — dessas
que podem passar a orbitar novos eus
de todas as memórias por aí desarvoradas, a mais inflada, então,
é que ganhará a movediça guerra do eu
e ao ajustarmos a lente
para um pouco mais longe da escala do eu orbitado, vemos nítido que
os assim-acreditados eus orbitam, todos, ainda,
uma memória — coletiva
que lhes diz o que é ser um eu
como o eu diz à memória o que é ser uma memória sua
até que, por distanciamento, por
desidentificação,
a memória do eu queira ser outroeu
e o eu da memória coletiva queira fundar uma outra memória coletiva
(como já se imagina, também a memória coletiva deve, por sua vez,
orbitar alguma outra
— alguma outra
memória
a que esta lente já não consegue dar nome)
há sinais de rádio a chegar de onde era o vácuo
— quando um eu fita a vastidão
e não sabe mais o que é
memória sua ou eu alheio ou ficção coletiva
e no terror de nada ou tudo ser
pede
um encontro
difração
e se a luz viaja o vácuo a 300 mil quilómetros por segundo
e no mesmo segundo o som percorre apenas 343 metros
ou seja, se vemos sempre antes de ouvirmos
e tão irreal é o momento físico em que relâmpago e trovão
aconteceram juntos quanto real é o espetáculo que a diferença de
velocidades da luz e do som nos
possibilita,
é mais absurdo perguntar o que fazes aqui
estando nós em cidades distantes
do que trocando, na pergunta, o aqui por agora?
é mais absurdo perguntar o que fizeste ou farás agora
estando nós em dias distantes
do que trocando, na pergunta, o agora por aqui?
por que entendemos que o agora pode acontecer em vários lugares
e o aqui somente em um?
por que entendemos que um aqui se mantém ao longo do tempo
mas um agora não?
se eu estou imóvel dentro de um vagão que desliza a razoável
velocidade, aqui
é o chão do vagão onde se fixam meus pés e o assento que segura meu
estar sentada e em redor do qual existem outros assentos?
ou uma combinação de inúmeros lugares diferentes que se sucedem, a
cada segundo, em redor do vagão?
e se em vez de no vagão eu estiver imóvel mas com os pés
fixos na terra que desliza, a cada segundo,
30 quilómetros ao redor do sol e 230 quilómetros ao redor do
centro da galáxia e 630 quilómetros rumo ao fundo do universo e
1 memória ao redor do eu centrípeto,
que aqui é esse que nunca se aquieta?
respiro: eu posso estabelecer como real-possível
um aqui-dentro-do-vagão ou um aqui-nome-do-pedaço-de-terra ou
mesmo um aqui-meu-corpo-imóvel
como sendo o meu aqui e em paz
esquecer
o aqui do meu aqui.
mas
se eu não sou só corpo imóvel e nessa imobilidade visível há
narrativas e tensões a orbitar cada memória que me orbita para que
eu possa me dizer eu,
ainda me parece difícil estender qualquer aqui
por mais de um segundo
e se é absurdo perguntar o que alguém está a fazer agora num ponto
de uma outra galáxia, também tem de
ser absurdo perguntar o que estás a fazer agora num outro ponto
da terra
ou até mesmo: num outro ponto da casa.
ou até mesmo: num outro corpo.
e se é absurdo perguntar o que aconteceu ou acontecerá aqui antes e
depois da existência da Terra, também tem de
ser absurdo perguntar o que fizeste ou farás aqui num dia outro
que o meu
ou até mesmo: num outro segundo do mesmo dia.
ou até mesmo: numa outra memória.
se, fisicamente,
nem o aqui se mantém ao longo do tempo
nem o agora se mantém ao longo do espaço,
que agora é esse que só pode existir aqui, que por sua vez não existe?
que aqui é esse que só pode existir agora, que por sua vez não existe?
esbarro, na esquina do absurdo,
com a terrível calibragem:
o aqui só pode existir no espaço infinito (que já não é espaço),
e não no tempo.
o agora só pode existir no tempo eterno (que já não é tempo),
e não no espaço.
o que significa que eu estar em Oaxaca e perguntar
o que fazes aqui em Calcutá
e eu me lembrar de ti neste segundo e perguntar
o que fizeste agora 15 anos atrás ou o que farás agora 15 anos adiante
é capaz de ser menos absurdo do que perguntar
o que fazes agora a 15 mil quilómetros
ou o que fizeste ou farás aqui tantos anos antes ou depois.
mas se até o espaço infinito e o tempo eterno esbarram nos pontos
quânticos respectivos em que
se perdem de vista,
deixando de ser o que são — aqui e agora —
e se tornando outra coisa qualquer
o que resiste: a possibilidade
— a realidade —
de um pontual desvio tecido de luz e som permeáveis que
ora chegam mais ou menos próximos ora se perdem
e a beleza
do intervalo medido entre um relâmpago
e um trovão
de um silêncio ensurdecido por sons acima do suportável e
abaixo do distinguível
do ricochete que faz com que tudo que ainda não aconteceu
aconteça na direção do acontecido
de um luminar que se ensimesmou
do vazio a diluir a falta e a
do indiferente a diluir o vazio
e a beleza tua,
tão inestável quanto se está vácuo afora
tão inacontecível quanto se acontece vácuo adentro
BIOGRAFÍA
calí boreaz es poeta, performer, directora escénica, dramaturga y traductora literaria de rumano, español e inglés. Portuguesa y brasileña, vive en Copacabana, Río de Janeiro, Brasil, y antes de eso vivió en Rumanía, y antes de todo nació y vivió en Portugal.
Es autora de tres libros, una plaquette y un zine de poesía publicados en Brasil, Portugal, Galicia y Estados Unidos: HYPE MYSTICA POETICA (2026), A PALAVRA MENOS A LÍNGUA (2024), A TELA FINALMENTE ESCURA (2023), TESSERATO (2020/2024) y OUTONO AZUL A SUL (2018).

Para conocer más:
www.caliboreaz.com
Instagram: @caliboreaz


